Miércoles, 10 de julio

En el marco de la Guerra de Sucesión española (1701/1715) se produjo el ataque de la Gran Alianza de 1702 sobre la ciudad de Cádiz y las villas de su bahía, fenómeno que se explica por la rivalidad de las potencias europeas en la lucha por la hegemonía atlántica. Sin embargo, Cádiz era ya un bastión fortificado debido a la importancia estratégica que tenía para la Monarquía hispánica como cabecera de la Carrera de Indias. Los aliados, ante la incapacidad de tomar la ciudad, desarrollaron el plan de asaltar las poblaciones adyacentes a la bahía buscando la rendición y el desabastecimiento de Cádiz. Rota, El Puerto de Santa María y Puerto Real sufrieron el asedio y el saqueo de las tropas aliadas, mientras que, desde la ciudad de Cádiz, las autoridades trataban de gestionar la falta de suministros y de preparar la estrategia militar para expulsar a los invasores de la bahía…

Manuel Bustos Rodríguez
Catedrático de Historia Moderna de la Universidad de Cádiz



